Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón
I.S.C.R. Nuestra Señora del Pilar
 

Juguemos a la metafísica. D. José Mª Andreu Celma

Breve reseña del libro



El hombre vive su existencia jugando a ser hombre. El juego es el símbolo más alto y sutil de su vida. El saber para jugarla es el más apasionante. Los hombres, decía Platón -el metafísico por excelencia- no debieran hacer otra cosa que jugar a los juegos más hermosos. Sólo juega el hombre cuando es hombre en el pleno sentido de la palabra y sólo es plenamente hombre cuando juega. El juego es el modo de tratar las grandes tareas. ¿Por qué, pues, no podemos jugar a la metafísica?. El único juego verdaderamente lúdico es el juego con lo serio. El juego que excluye la seriedad es más aburrido que lo serio.

La vida es para cada uno el juego más importante. La verdadera cuestión metafísica es la del sentido de la vida. Los horizontes ontológicos de la nada, el devenir, las apariencias y el pensar nos abren el más amplio campo de juego. Juegos mentales son los movimientos del pensamiento para sumergirnos en la realidad a la caza de la verdad siempre escondida bajo las apariencias o por el sentido superficial de los textos. Volando sobre las distintas concepciones filosóficas, con ironía y humor, vamos entrando en el drama de la vida sin irritarnos.

La metafísica es ese saber que busca sólo quien siente una necesidad íntima de ella. Cuando de verdad hacemos metafísica, esto es, cuando nos fabricamos nuestras convicciones radicales tenemos que hacerlo cada cual por sí y para sí, en radical soledad. Tarea grave dentro siempre de la atmósfera cordial y deportiva que debe respirar toda filosofía. Podemos llenarnos de alegría entregándonos a los juegos sobrios y severos de las ideas, de las discusiones, y sentir el júbilo que palpita en cada proposición, júbilo que emana de las aproximaciones originales a los temas que tenían el privilegio de ser incomprensibles. El goce de descifrar los enigmas del mundo ha llenado siempre los ensueños de todo pensador y, más aún, de los pequeños filósofos.

Biografía del autor

José Mª Andreu Celma, nacido en Valdealgorfa (Teruel), inicia sus estudios universitarios en Roma, obteniendo la Licenciatura en Teología por la Universidad Gregoriana en el año 1969. Obtuvo el Doctorado en teología Moral por la Academia Alfonsiana -Universidad Lateranense- defendiendo la tesis Teoría de la razón práctica en Juan de Santo Tomás en el año 1978. Licenciado en Filosofía por las Universidades de Santo Tomás (Roma) en 1973, y de Salamanca en 1986, obtiene el Doctorado en Filosofía por la Universidad de Zaragoza en 1996 con la defensa de la tesis Los modos de la racionalidad ética en Baltasar Gracián. Es profesor de Filosofía en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón y en el I.E.S. Félix de Azara de Zaragoza. Ha publicado Gracián y el arte, de vivir, Institución Fernando el Católico (1998), y la edición crítica de Agudeza y arte de Ingenio (2 vols.), de Baltasar Gracián, en la Colección Clásicos aragoneses -31-, Larumbe (2004) y numerosos artículos sobre epistemología de la ética.







 
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